Salir a carretera es uno de los mayores placeres para quienes nos gusta manejar, pero antes de acelerar debemos revisar estos puntos de seguridad.

No es por alarmar, pero es importante tomar en cuenta las cifras del sistema nacional de seguridad pública. Ya que, cada año mueren en promedio más de 11 mil personas en accidente viales.

Por ello, siempre que vamos a salir a carretera nuestros familiares y amigos nos dan un vital consejo: “No olvides revisar tu auto”, pero nunca nos dicen qué es lo que tenemos qué revisar. Por ello aquí te dejamos estos puntos básicos que pueden evitarte un mal rato:

1. Llantas

Lo primero es el estado de los neumáticos. Es el aspecto más importante a tomar en cuenta y siempre tienen que estar en óptimas condiciones, sin cortes, abolladuras, perforaciones o desgaste excesivo.

Recuerda que debes inflar las llantas a la presión recomendada por cada armador. Lo puedes revisar en tu manual.

2. Frenos

Revisa que el nivel del líquido de frenos sea el óptimo. Abre el cofre, ubica el depósito y si le falta líquido, tu mismo puedes rellenarlo. Recuerda, nunca debe estar debajo ni encima de los niveles establecidos.

Los frenos no tienen que hacer ningún ruido al pisar el pedal y tienes que sentir una mordida del caliper pareja, de esta manera sabrás que los discos y pastillas de frenos están en buen estado y podrás detener el vehículo de manera correcta.

3. Amortiguadores y suspensión

La falta de mantenimiento a estas partes puede causar un comportamiento inadecuado del vehículo sobre todo en las curvas y al momento de frenar. Si escuchas rechinidos extraños o el vehículo se va de lado en tramos de recta, lleva a revisar el esquema de suspensión lo antes posible.

4. Aceite

Retira la varilla de niveles, limpiala con un trapo o periódico y vuelve a introducirla para tener una nueva lectura. Si le hace falta líquido, revisa en tu manual qué tipo de aceite recomienda la armadora para tu auto. Destapa el depósito (la tapa dice, generalmente: “OIL”) y vierte el aceite.

5. Llanta de refacción

Confirma que la llanta de refacción esté en buenas condiciones y con la presión recomendada. Así mismo verifica que cuentes con gato, llave, triángulo de precaución, linterna sorda y franela roja.

Además, llena el tanque de gasolina antes de salir. Procura llevar un galón con agua y que tu batería se encuentre cargada (cualquier taller eléctrico te puede dar la lectura).

Un tip extra que podríamos darte es que siempre es mejor prevenir que lamentar. Así que, siempre carga contigo un kit de emergencia que incluya botiquín, extintor y triángulos reflectantes. Revisa que los elementos del botiquín aún se encuentren vigentes y guárdalo siempre a la mano y visible.

Y ahora sí, listo para recorrer muchos kilómetros y disfrutar los viajes en carretera sin preocupación alguna.